El director del Sistema Penitenciario (SP), Jorge Guillermo López Dellachiessa, asegura que no se doblegará ante los retos de las cárceles de Guatemala, que enfrentan un hacinamiento superior al 350%. En una entrevista con EFE, el funcionario afirmó que “no nos vamos a doblegar” y que seguirán trabajando con firme convicción.
López Dellachiessa, en el cargo desde hace casi un año, señala que los desafíos son grandes. Según explicó, el sistema sufre un hacinamiento crónico y es el centro de las extorsiones y la violencia que afectan a miles de guatemaltecos, dirigidas por cabecillas de pandillas desde los penales. Añadió que el pasado 23 de octubre fue asesinado José Ariel Barrios Rodríguez, director de la Granja Modelo de Rehabilitación Canadá.
El funcionario indicó que una de sus prioridades ha sido combatir la corrupción, mediante la eliminación del esquema en el que las plazas operativas se obtenían con sobornos. Explicó que la Dirección General del Sistema Penitenciario cuenta con 24 centros de detención y un promedio de 24 mil privados de libertad, y que unos 2 mil 500 reclusos están calificados como de alta peligrosidad. Según dijo, se han realizado traslados para desarticular bandas que operan desde los centros de detención. Además, proyecta para el próximo año la adquisición de tecnología para bloquear de forma definitiva las señales telefónicas en los presidios, y la reactivación del centro de monitoreo y videovigilancia.
López Dellachiessa enfatizó la necesidad de fortalecer la reinserción social con planes de estudio, capacitación laboral y el desarrollo de la industria penitenciaria. De los reclusos, cerca de 20 mil son elegibles para incorporarse a esquemas de trabajo y estudio. El Ministerio de Gobernación mantiene el programa “Manos Productivas”, en el que reos seleccionados fabrican insumos de construcción, como adoquines, y pueden conmutar penas.
Las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha, a las que muchos reclusos pertenecen o están vinculados, reaccionaron a estas medidas. Tras el traslado de cabecillas a una cárcel de alta seguridad el año pasado, se registró una ola de violencia que incluyó motines y el asesinato de una decena de policías en enero pasado. El SP también enfrenta problemas de contrabando, ingreso de drogas, la “talacha” (cobro a reos nuevos) y fugas, como la de 20 reclusos registrada en 2025, en condiciones aún difusas.
Con información de Prensa Libre
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