El delantero del CD Tenerife Jesús de Miguel recibió el último adiós el jueves en Navahermosa, Toledo, España, pueblo donde se ofició el funeral. El futbolista, de 30 años, falleció el martes 3 de noviembre tras un golpe sufrido por el portero del Andorra, Jesús Owono, en el estadio Heliodoro Rodríguez López.
Numerosos representantes del mundo del fútbol y vecinos acudieron a la ceremonia para acompañar a la familia. Navahermosa, localidad de unos 3.500 habitantes, es el pueblo de sus padres y abuelos, y allí el jugador pasó temporadas durante su infancia. Los vecinos señalaron que la muerte es “una pena y una injusticia”. El Ayuntamiento decretó tres días de luto oficial.
Los restos llegaron a primera hora del jueves al tanatorio del municipio. La llegada de la plantilla y del cuerpo técnico del CD Tenerife, vestidos de luto, fue uno de los momentos más emotivos de la jornada.
Entre las autoridades que viajaron a Navahermosa estuvieron el presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Rafael Louzán; el seleccionador nacional, Luis de la Fuente; la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón; y el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez. También asistieron el consejero delegado del Atlético de Madrid, Miguel Ángel Gil Marín; el presidente de AFE, David Aganzo; y el exseleccionador José Antonio Camacho.
La misa se celebró en la parroquia de San Miguel Arcángel, donde el silencio predominó, salvo cuando familiares del fallecido tomaron la palabra para recordar cómo era y el valor humano del futbolista. Al terminar, sus seres queridos llevaron el féretro a hombros por las calles del pueblo.
Con información de Emisoras Unidas
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